¿Puede la video terapia ayudar al autismo?

Normalmente, un niño con autismo no comienza a recibir tratamiento hasta la edad de tres o cuatro años.
Investigadores de la Universidad de Manchester del Reino Unido descubren un factor que reduciría la probabilidad de que un niño desarrolle autismo: realizar una terapia cuando tan solo es un bebé.

El trastorno del espectro autista (TEA) provoca dificultades con la socialización, el procesamiento sensorial y la comunicación, entre otras cosas. El TEA afecta a más del 1% de los niños de 8 años y es cuatro veces más frecuente en niños que en niñas. En los últimos 40 años la TEA se ha multiplicado por diez.

Por normal general, un niño con autismo no recibe tratamiento hasta que tiene tres o cuatro años. En este estudio, los bebés que tenían un mayor riesgo de padecer autismo (bebés con hermanos con TEA) recibieron un tratamiento especial a lo largo de su primer año de vida.

Las familias utilizaron la terapia de retroalimentación por video para aprender el estilo de comunicación individual de su bebé, a fin de mejorar la atención, la comunicación, el desarrollo del lenguaje y el compromiso social. Tras cinco meses, los bebés que hicieron terapia mostraron mejoras conductuales en comparación a los que no la hicieron.

Los científicos advierten que es necesaria una  investigación más profunda ya que el estudio fue muy pequeño.  Solo cincuenta y cuatro familias participaron en el estudio del Reino Unido.

Los microarrays de Agilent se utilizaron en un estudio en el 2008 que estableció una relación entre el TEA y genes adicionales o faltantes en una sección del cromosoma 16p11.2.

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