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Una mujer pasa de mito a realidad
Hace más de un siglo en el suroeste de Suecia, unos arqueólogos descubrieron la tumba de un antiguo guerrero vikingo con más de 1.000 años de antigüedad. Llamado el guerrero Birka de día de haber sido famoso o rico por su esplendida tumba. Llena de armas, escudos e incluso con dos caballos sacrificados.
Aunque ahora, deja de ser un guerrero para convertirse en la guerrera Brika. Las leyendas vikingas incluían historias de supuestas damas del escudo, entre ellas Inghen Ruaidh (la “Chica roja”) quien dirigió una invasión de Irlanda. Aunque los historiadores habían descartado estas historias y las catalogaron como mitos.
Hasta que un estudio en el 2014 lo rebatió. La bioarqueóloga Anna Kjellström examinó la pelvis y la mandíbula del guerrero Birka y descubrió que tenia una apariencia más bien femenina. Aunque su trabajo no se tuvo en cuenta… y se argumentó que tal vez se habían mezclado varios cuerpos. Kjellström y la arqueóloga Charlotte Hedenstierna-Jonson decidieron responder con la realización de pruebas de ADN a los huesos encontrados en la tumba. En su equipo se incluía un Agilent Bioanalyzer System y un High Sensitivity DNA Analysis Kit. Consiguieron demostrar que todos los huesos pertenecen a la misma persona y que no contienen cromosomas Y.
Su trabajo demostró por primera ver la evidencia genética de que algunos guerreros vikingos eran mujeres.
“La identificación de una guerrera vikinga proporciona una visión única de la sociedad vikinga”, comentan los investigadores. “Los resultados requieren precaución contra las generalizaciones con respecto a los órdenes sociales en las sociedades de la antigüedad”.